miércoles, 6 de julio de 2016

¿Que tamaño debe tener mi TFM?

Una de las cosas que más a menudo me preguntan mis alumnos, resulta ser que quieren entender cuál es el tamaño más adecuado para presentar su TFM. Claro que esto del tamaño no es una meta en sí mismo, lo realmente importante es preguntarnos, cuál debe ser el nivel de detalle, con el que debemos escribir en nuestro TFM.

© Victoria Catersson


No debe darte vergüenza entregarlo.


Una forma interesante para determinar el tamaño de tu TFM, es el imprimirlo y ver qué es lo que te parece a ti, si es que sientes que es suficiente o más bien te parece un folletín publicitario. Dependiendo de tu tutor puede diferir un poco el tamaño, sin embargo normalmente alrededor de unas 120 páginas deberían de ser suficientes.


Cualquiera debe poder entenderlo


Recuerda que es posible que tú seas la persona que sepa más del tema sobre el que versa tu TFM, esto puede llevarte escribir párrafos casi telegráficos, puesto que consideras que todo lo que estás poniendo es totalmente obvio, sin embargo esto no tiene porqué ser así. Piensa que tu TFM lo tiene que poder entender alguien quién no ha oído nunca de tu idea, hasta que no cogió el documento de tu TFM o dicho de otra forma, tu TFM debe poder explicarse por sí mismo.


No es tan difícil conseguirlo


Realmente el escribir un TFM que tenga cerca de 120 páginas no es tan difícil, sobre todo si tienes en cuenta que en dicho documento existen índices, bibliografía al final del documento, anexos, una buena cantidad de gráficos y alguna que otra imagen, todo lo cual hace que el documento sea mucho más grande que lo aportado únicamente por el texto y tablas numéricas.


Escritura por voz

Otra buena idea consiste usar la escritura por voz, lo cual te permite escribir muchísimo más rápido, aunque después tengas que corregir tu dictado de esta manera verás que tu escritura se vuelve mucho más natural pues escribir tal cual hablas, lo cual facilita la comprensión para otras personas que sean ajenas al tema de tu TFM.




Escribe escribe y escribe

Tienes que coger el hábito de escribir todos los días una pequeña parte de tu TFM. No te preocupes si después tienes demasiado, siempre podrás decidir quedarte con lo que más te guste y eliminar lo que pienses que es superfluo.

Ordena al final


Al principio de tu TFM puede que escribas ideas de forma desordenada. No te preocupes por ello, lo importante es que fundamentes tus ideas y las apoyes con datos concretos. Siempre tendrás tiempo más adelante, de reorganizar tu TFM de forma más lógica

lunes, 4 de julio de 2016

Un dato solitario, no significa nada en tu TFM

De vez en cuando veo en algún que otro TFM, se colocan valores para apoyar lo que se propone. La inflación de tal país es del 7,3%, la participación de mercado de tal marca es del 22%, la edad promedio de los pobladores de tal ciudad es 37,2 años, el consumo de agua por hogar es de 12,5 m3 o una tasa de 31 homicidios por cada cien mil habitantes. Todos y cada uno de estos datos pueden ser muy buenos o muy malos, realmente diciendo solo eso, el lector no tiene forma de saberlo.

© Sean MacEntee

Una tendencia nos muestra mucho más

Si en vez de usar un solo número, mostramos una tendencia o dicho de otra manera, mostramos como ha evolucionado esa variable a lo largo del tiempo, entonces estaremos proporcionando una información mucho más rica. Como en el ejemplo de los 31 homicidios por cada cien mil habitantes, que es el dato de Colombia para el año 2013. Realmente suena terrible, pero si en vez lo que decimos es que la tasa de homicidios en Colombia ha bajado a mas de la mitad en los últimos 10 años, llegando a un mínimo de 31 homicidios, entonces la cosa suena mucho mejor y si esto lo acompañamos de un gráfico que lo demuestra, entonces el resultado es fantástico.



El contexto también es muy importante

Una tendencia explica mucho, pero aún podemos informar mejor indicando datos similares con los que comparar los que estamos mostrando. Por ejemplo podemos comparar la evolución de Colombia, con México, Venezuela y España. Esto dará más elementos de juicio que nos permitan afirmar alguna posición en nuestro TFM.



Tu TFM necesita gráficos que expliquen

Cualquier buen TFM será mas fácil de entender con buenos gráficos. Como veis los gráficos son una excelente herramienta para mostrar una situación. Un TFM que se apoya en gráficos bien realizados demuestra profesionalidad y conocimiento de la materia que dicho TFM trata.

¿Una solución, en búsqueda de un problema?

Muchos proyectos empresariales que se conciben sin el cliente objetivo en el centro de su proceso creador (gran error), vienen a ser una solución en búsqueda de un problema que resolver. Esto es como poner la carreta delante de los burros, es sencillamente la forma mas difícil de conseguir lo que buscamos.

© Jenny Mealing

Vendiendo peines... a los calvos 

La perspectiva de algunos vendedores es, dame un producto y yo ya descubriré a quién vendérselo. La perspectiva 100% de ventas, es un mal comienzo para empezar un TFM. Si tu empiezas tu trabajo de fin de máster, primero pensando lo que quieres hacer y después buscar quien podría comprar eso, te auguro un tortuoso y difícil transcurso por tu proyecto, donde las partes de este se verán como inconexas, todo estará cogido con alfileres, en resumen un desastre esperando ocurrir.

Lo primero, es lo primero

Para acometer cualquier proyecto empresarial es mejor olvidarnos de nuestras dotes de vendedor por un momento, y pensar mas como si fuésemos del departamento de marketing. Primero buscaremos cuál es el problema que tiene nuestro cliente y después nos ponemos a pensar como podemos resolver dicho problema. De esta manera le podremos ofrecer a nuestro cliente, justamente lo que él necesita tanto y por ello nos resultará mucho mas fácil venderle dicha solución a su problema real.

Una propuesta de valor

Cuando tenemos bien definido quién es nuestro cliente, cuál es su problema y cómo nos proponemos resolver dicho problema, veremos que como por arte de magia muchas de las partes de nuestro TFM empiezan a cuadrar y a cobrar pleno sentido. Nuestra propuesta de valor es la solución que le ofrecemos a nuestro cliente, para solucionar su problema (o necesidad).

Esto el lo primero, después viene todo lo demás

Es por ello que antes de hacer nada en tu TFM, tienes que saber quién es tu cliente, cuál es su problema y que te propones hacer para solucionar dicho problema. Hacer otras cosas antes de saber esto no tendría ningún sentido. Un DAFO sin primero tener lo que nos proponemos ofrecer serán palabras vanas. Usar las cuatro Ps sin saber quién es tu cliente es un sinsentido. Estudiar las fuerzas de Porter sin tener claro de que mercado estamos hablando es un ejercicio inútil.

Preocúpate por tu cliente

Si lo único que te preocupa es ganar dinero como sea, entonces realmente no te preocupa tu cliente, y esto se traduce que o tu negocio durará muy poco o simplemente no funcionará. Sin embargo si tu máxima preocupación es el bienestar de tu cliente, entonces sus problemas serán los tuyos, y tus soluciones serán las suyas. Tendrás un cliente agradecido, que volverá una y otra vez, pues tu solución es lo que él realmente necesita. De esta manera, una vez resuelto el problema, lo único que te falta para ganar dinero, es estudiar una forma de monetizar tu solución que sea conveniente para todas las partes. Ánimo.

domingo, 3 de julio de 2016

¿Que es lo que realmente hace el tutor del TFM?

Cuando se empieza el TFM, uno de los momentos mas interesantes es la primera reunión con el tutor, pues es alguien que sabe mucho sobre lo que es un TFM y cuales serán los requisitos  que son necesarios cumplir para concluir con éxito tan difícil prueba. Muchas veces nadie del grupo quiere tomar ninguna decisión hasta consultarlo con el tutor.

El TFM (Trabajo Fin de Máster)
© Victoria Catterson


El tutor no decidirá por ti

Muchos miembros de grupo de TFM, inicialmente se sienten indignados cuando el tutor en algún momento les dice, que el no está para tomar las decisiones que les corresponden a los alumnos, y a continuación estos alumnos piensan ¿porqué no quiere colaborar con nosotros? ¿acaso nos tiene manía? ¿será que no le interesamos al tutor? o peor aún ¿está buscando el tutor que fracasemos en nuestro TFM? Pero aunque pueda parecer que esto es así, la realidad es muy distinta, el tutor lo que os estará haciendo, es forzaros a que toméis vuestras propias decisiones.

Prof. Jorge López-Cifre, Ph.D.
Prof. Jorge López-Cifre, Ph.D.


Aprendiendo a tomar decisiones

La realidad es que es necesario que todos los alumnos del máster, aprendan a tomar decisiones por si mismos en condiciones de incertidumbre y sin tener información completa, pues justamente esto es lo que se encontrarán en el mundo real. Desgraciadamente a lo largo de la vida, la mayoría de las personas se han acostumbrado a que siempre exista alguien que les diga lo que deben hacer, o los resultados que se esperan que consigan. Esta es la razón por la que casi "duele" el tener que tomar decisiones sin que nadie esté a nuestro lado todo el tiempo diciéndonos si lo estamos haciendo bien. En una escuela de negocios todo estudiante debe aprender a tomas sus propias decisiones, pues en el mundo real, el saber tomar decisiones autónomamente es lo que normalmente marca la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Abandonado, tomando decisiones solo

En realidad al principio es muy duro el tomar decisiones por cuenta y riesgo propio, pero esto es una habilidad que se termina aprendiendo a fuerza de equivocarse y corregir los errores, y el TFM es como una prueba de fuego en cuanto a la toma de decisiones. El tiempo es muy limitado, y la cantidad de cosas que hay que hacer son innumerables. Es posible que os sintáis abandonados, pero no es así, de hecho en las reuniones con vuestro tutor muy posiblemente el os hará varios comentarios. No os toméis esos comentarios a la ligera, pues no son caprichos o palabras vanas, mas bien consideradlos como lo que son, oportunidades de mejora de vuestro TFM.

El tutor no es un experto en todo

Podéis estar seguros que se os ha asignado un tutor específico, porque es una persona con una formación excepcional, que puede seros de gran ayuda. Sin embargo, eso no significa que el tutor que sea un experto en todas las diversas ramas del saber. Esa es la razón que tenéis distintos profesores para distintas asignaturas. Estos si que son los verdaderos expertos, y son a los que tenéis que abordar con vuestras preguntas más específicas.

Aprendiendo a preguntarle al tutor

Si le preguntas a tu tutor que es lo que tienes que hacer, seguro que no te lo querrá responder, pues el quiere que aprendas a ser independiente. Pero si le preguntas al tutor que opina entre varias opciones que tu ya has investigado, tal vez el te de su opinión, aunque también es posible que el te repregunte (mayéutica o método socrático) sobre que es lo que tu opinas al respecto, forzándote a que tomes partido sobre dichas opciones. Aunque también es posible que si después de repreguntarte, el tutor te ve absolutamente confundido, te dará alguna pista interesante para seguir tu investigación (aunque no lo parezca, la realidad es que el tutor es una buena persona).

Lo que el TFM realmente es

Vuestro tutor es un facilitador, que busca que al final del máster vuestro TFM sea la demostración de que habéis interiorizado y podéis aplicar los distintos conocimientos adquiridos en el máster. El TFM debe mostrar claramente que entendéis de lo que habláis, que sabéis tomar decisiones autónomas, usando el lenguaje y los conocimientos del máster con fluidez y seguridad. Un TFM bien realizado es el primer paso, para realizar un proyecto empresarial en el mundo real, con todas las dificultades e incertidumbres que ello implica.

miércoles, 29 de junio de 2016

Cliente Objetivo | Intereses, Costumbres, Características, Localización, Recursos

La definición del cliente objetivo es posiblemente una de las primeras cosas que deberá pensar de cara a la realización de cualquier proyecto empresarial. Un error que encuentro con demasiada frecuencia es el ver trabajos de TFM de 140 páginas, donde el estudio del cliente objetivo se lo despachan en uno o dos párrafos. Craso error! En dos párrafos no se puede explicar el cliente objetivo en la mayoría de los negocios.

Ejemplo de Cliente Objetivo
© Walt Stoneburner


Si no tienes un cliente objetivo... tu TFM es un desastre!

No puedes pensar en un proyecto empresarial, sin pensar en tu cliente. De hecho si no existe cliente al que servir, entonces no tienes negocio. Definitivamente esta es una de las virtudes del sistema de libre comercio, puesto que obliga al empresario a poner al cliente que se va a servir, en el centro del proceso de creación de valor. Pues es este cliente, el que en última instancia va a decidir, lo que tiene valor para él y lo que no vale nada.

Un cliente objetivo... mal definido

Si la definición de tu cliente objetivo suena a algo como esto... "mujer, clase medio-alta, entre 21 y 35 años, habitante de una ciudad de mas de 500.000 habitantes en España" Puedes estar seguro que deberás volver a repensar tu cliente objetivo, pues esto es casi como no decir nada. Esta es una definición de cliente objetivo demasiado genérica para la mayoría de productos y servicios. Trata de imaginar todas las mujeres de entre 21 y 35 años que conozcas, ¿son parecidas en algo o son extremadamente diferentes?, si en un segundo filtro segmentamos a las mujeres de ese rango de edad, pero que pertenecen a la clase medio-alta, veremos que siguen siendo terriblemente diferentes. Muchas malas definiciones de clientes objetivos son fruto de simplificaciones basadas en prejuicios, que no soportan un análisis de 3 minutos, pues al confrontarlos con la realidad se ve que no son consistentes.

Tómate tu tiempo... para pensar en tu cliente objetivo

El definir nuestro cliente objetivo puede terminar siendo un trabajo más arduo de lo que en un principio se pudiese creer. Es necesario que nos pongamos en la posición de nuestro cliente, y empecemos a pensar como él lo haría. Debemos pensar sobre cuales son sus problemas, que opciones él tiene actualmente para resolver dicho problema y como nosotros podremos contribuir con la resolución de su problema,  de forma que nuestra solución sea la más conveniente para nuestro cliente objetivo, en relación a las otras soluciones que actualmente están disponibles en el mercado. También debemos pensar si nuestro cliente objetivo se puede permitir el pagar por nuestra solución a su problema.

Clase media-alta... ¿porque tienen más dinero?

Es muy común el ver que en su principio, muchos TFM se enfocan en un cliente objetivo de clase media-alta en la errónea creencia de como tienen más dinero, será más fácil venderles algo. Aquí hay que pensar en el tamaño del mercado, pues a mayores ingresos como regla general tendremos un mercado más pequeño. Si sólo se enfoca en el dinero, lo más probable es que su proyecto sea un fracaso. Este es un error muy común de los aprendices de empresario, concentrarse en el dinero y no prestar atención a la calidad del producto o del servicio. En realidad el enfoque tiene que ser el contrario, crear un producto o servicio excelente a un precio razonable dentro de su mercado, y entonces los clientes llegarán. Con esto último no quiero decir que el dinero no sea importante, pero no tiene que ser el principal motivo de decisiones empresariales.  

Si tu mercado son todos... entonces no tienes mercado

Piense que su empresa no es El Corte Inglés, por lo que sus recursos normalmente serán muy limitados, con lo cual no podrá ser todo, para todo el mundo. Su cliente objetivo será un grupo lo suficiente pequeño para que los grandes grupos no estén dispuestos a perder tiempo sirviéndolo, pero lo suficiente grande como para que su empresa pueda entrar en dicho mercado con posibilidades de tener un beneficio empresarial, y crecer en este nicho de mercado. El cliente objetivo ideal se parece mucho a la idea de "océano azul".


Cliente objetivo | Intereses, costumbres y características

Una buena definición de cliente objetivo nos explicará no solo el problema que tienen y que nosotros nos proponemos resolver, sino también cuales son las costumbres, los intereses y sus características que los convierten en un grupo homogéneo entre ellos y diferente de los demás. El saber esto es crucial, pues es lo que nos permitirá después definir las famosas cuatro P (Price,Place, Promotion, Product) y también crear un DAFO basado sobre la realidad y no sobre creencias sin base real.