lunes, 4 de julio de 2016

¿Una solución, en búsqueda de un problema?

Muchos proyectos empresariales que se conciben sin el cliente objetivo en el centro de su proceso creador (gran error), vienen a ser una solución en búsqueda de un problema que resolver. Esto es como poner la carreta delante de los burros, es sencillamente la forma mas difícil de conseguir lo que buscamos.

© Jenny Mealing

Vendiendo peines... a los calvos 

La perspectiva de algunos vendedores es, dame un producto y yo ya descubriré a quién vendérselo. La perspectiva 100% de ventas, es un mal comienzo para empezar un TFM. Si tu empiezas tu trabajo de fin de máster, primero pensando lo que quieres hacer y después buscar quien podría comprar eso, te auguro un tortuoso y difícil transcurso por tu proyecto, donde las partes de este se verán como inconexas, todo estará cogido con alfileres, en resumen un desastre esperando ocurrir.

Lo primero, es lo primero

Para acometer cualquier proyecto empresarial es mejor olvidarnos de nuestras dotes de vendedor por un momento, y pensar mas como si fuésemos del departamento de marketing. Primero buscaremos cuál es el problema que tiene nuestro cliente y después nos ponemos a pensar como podemos resolver dicho problema. De esta manera le podremos ofrecer a nuestro cliente, justamente lo que él necesita tanto y por ello nos resultará mucho mas fácil venderle dicha solución a su problema real.

Una propuesta de valor

Cuando tenemos bien definido quién es nuestro cliente, cuál es su problema y cómo nos proponemos resolver dicho problema, veremos que como por arte de magia muchas de las partes de nuestro TFM empiezan a cuadrar y a cobrar pleno sentido. Nuestra propuesta de valor es la solución que le ofrecemos a nuestro cliente, para solucionar su problema (o necesidad).

Esto el lo primero, después viene todo lo demás

Es por ello que antes de hacer nada en tu TFM, tienes que saber quién es tu cliente, cuál es su problema y que te propones hacer para solucionar dicho problema. Hacer otras cosas antes de saber esto no tendría ningún sentido. Un DAFO sin primero tener lo que nos proponemos ofrecer serán palabras vanas. Usar las cuatro Ps sin saber quién es tu cliente es un sinsentido. Estudiar las fuerzas de Porter sin tener claro de que mercado estamos hablando es un ejercicio inútil.

Preocúpate por tu cliente

Si lo único que te preocupa es ganar dinero como sea, entonces realmente no te preocupa tu cliente, y esto se traduce que o tu negocio durará muy poco o simplemente no funcionará. Sin embargo si tu máxima preocupación es el bienestar de tu cliente, entonces sus problemas serán los tuyos, y tus soluciones serán las suyas. Tendrás un cliente agradecido, que volverá una y otra vez, pues tu solución es lo que él realmente necesita. De esta manera, una vez resuelto el problema, lo único que te falta para ganar dinero, es estudiar una forma de monetizar tu solución que sea conveniente para todas las partes. Ánimo.

1 comentario:

  1. Excelente muy claro!!! Que fácil es cuando se encuentra la técnica para construir el TFM! un entrenador de Rugby que tuve siempre me decía que cuando el ejercicio era difícil no piense en como pasar el ejercicio sino en el como, porque todo tiene su técnica y sus pasos y sin duda el TFM no es una excepción.

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